La finca ubicada en la calle Simón Bolívar , sede del Auditorio Municipal se intervino para erigir ahí el nuevo edificio
Enrique Vázquez Lozano / San Martín de Hidalgo
Fotografías / CLAUDIA ANDALÓN
San Martín de Hidalgo contará con el Museo de Tendido de Cristos a más tardar en Agosto según anunció Moisés Rodríguez alcalde de dicho municipio que durante los festejos de Semana Santa que incluye la particular tradición que es Patrimonio Cultural del Estado de Jalisco logró reunir a más de 30 mil asistentes.
“Estamos muy contentos por la afluencia de visitantes que tuvimos, sobre todo de Guadalajara. Les fue muy bien a quienes participaron en el Corredor Gastronómico, rebasamos todas las metas. Me llena de satisfacción también decir que debido a que el Tendido de Cristos es el Primer Patrimonio Cultural Inmaterial del Estado de Jalisco, dejaré terminado el Museo de Tendido de Cristos y el Auditorio Municipal en agosto. La siguiente Administración deberá equiparlo, hacer la réplica de los cristos. Cuando quede listo los visitantes no tendrán que venir sólo en Semana Santa a admirar el Tendido de Cristos, lo podrán hacer cada semana. Nuestra intención es convertir a San Martín de Hidalgo en un centro turístico, en el que se puede disfrutar también buena gastronomía y la Sierra de Quila”.
Rodríguez compartió que en la construcción del inmueble que se encuentra en la calle Simón Bolívar y albergará el museo y el auditorio se invierten cerca de 12 millones de pesos (mdp).
«Dejaré terminado el Museo de Tendido de Cristos y el Auditorio Municipal en agosto»
Moisés Rodríguez
Lugar en el que se edifica el Auditorio y el Museo de Tendido de Cristos. ENRIQUE VÁZQUEZ
EXPOSICIONES DE ARTE AL AIRE LIBRE
La exposición de arte del colectivo SAMAHI fundada por Norma Leticia Camacho Hernández, acuarelista y Eduardo Ramírez López, artesano de papel maché, papel picado y repujado, fundado hace trece años, lo integran cerca de 25 artistas de artes visuales, danza, teatro, música y literatura de dicho Municipio fue una de las actividades novedosas de la jornada del Tendido de Cristos en la que participaron poco menos de 70 portadores de esta tradición. Otra novedad fue la exposición de más de cien cruces elaboradas por Antonio Zárate que se exhibieron en la calle Simón Bolívar, frente a lo que será en pocos meses el Museo.
Zárate elabora cristos con material reciclado, lámina, acero negro, aluminio, partes de automóvil, partes eléctricas, cadenas viejas, herramientas, herraduras, desde hace 13 años, debido a que siempre ha tenido un taller de soldadura, este año realizó un Cristo de metal reciclado, inspirado en las madres buscadoras. .
Aunque las olas de visitantes comienzan a llegar a San Martín de Hidalgo desde el sábado 24 de marzo el incremento pudo ser notorio desde la mañana del viernes 29 de marzo. Cientos de personas recorrieron las calles de San Martín de Hidalgo para contemplar el Tendido de Cristos desde las 13:00 horas dicho viernes hasta las 22:00 horas del sábado.
Mayor información en el sitio https://www.sanmartindehidalgo.gob.mx/ y en redes sociales oficiales. papel maché, papel picado y repujado con diversos metales
A primero de junio pueden verse en los campos de Luque, Baena y Castro del Río -en esos mares de hojas plateadas y verdes- unas florecillas lindas y hermafroditas, pequeñas, de color blanco verdoso, agrupadas en racimos. En esa época del año la floración está llegando a su culmen y la primavera aprieta en sus últimos estertores dándole paso a la canícula de junio que embellece el paisaje bordando en las hojas del olivo un intenso sabor imaginario a zumo de esos frutos diminutos y negros -como un oscuro cielo de noche sin luna- que llegarán a finales de año, cuando el invierno inunde de blanco los puntos más altos de la Ruta del Califato.
«Dios es la luz de los cielos y de la tierra. Su luz es a semejanza de una hornacina en la que se halla una candileja. La candileja está en el recipiente de vidrio que parece un astro rutilante. Se enciende gracias a un árbol bendito, el olivo, ni oriental ni occidental, cuyo aceite casi reluce aunque no lo toque el fuego. Luz de luz». Estas palabras pertenecen a uno de los doscientos pasajes del Sagrado Corán en el que se hace alusión al olivo, ese «árbol bendito», como lo denominó el Profeta y guía espiritual de los musulmanes.
La Ruta del Califato tiene un inconfundible paisaje en el que predominan los olivos. Se trata de un itinerario legendario y atractivo donde destacan dos puntos esenciales, dos lugares mágicos que se unen a través del tiempo y del esplendor: Córdoba y Medina Azahara con Granada, y en medio una franja que va desde Espejo hasta Víznar, pasando por Castro del Río, Baena, Zuheros, Luque, Fernán-Núñez, Montemayor, Montilla, Aguilar, Lucena, Cabra, Priego de Córdoba, Alcaudete, Castillo de Locubín, Alcalá la Real, Moclín, Colomera, Pinos Puente, Güevéjar, Cogollos Vega y Alfacar.
Un largo recorrido trazado por la diosa Minerva, en el que no hay un solo instante donde no se vean los medicinales y sagrados árboles de hojas plateadas y frutos verdes que se convierten en líquido de oro, y que a modo de elixir de alquimista prorrogan la vida en el largo camino de las tradiciones, que distan de hoy ya 7,000 años. Dos grandes llanuras, dos depresiones geográficas: una, la del Guadalquivir, y la otra, la de Granada. Hay en el recorrido una interminable ristra de sierras, culminadas por Sierra Morena, discreta, amplia y personalísima, y la otra, Sierra Nevada, elegante, esbelta y blanca como una cascada luminosa que deslumbra el fondo oliváceo de un paisaje único y maravilloso que atrajo a un pueblo que aprendió a amarlo durante ocho siglos en al-Andalus, Guadalquivir, Guadajoz, Genil son algunos de los ríos que bañan esas tierras legendarias.
Que «puede ser proveniente de aceitunas saladas con sal o de aceitunas mezcladas con hojas, o puede ser aceite de oliva de aceitunas enterradas puestas así a corromper. En cuanto al aceite que se extrae de las aceitunas verdes y frescas que no han completado su maduración es el que los griegos llaman aceite al-Infaq«. En cuanto a su uso terapéutico dice que las mejores clases de aceites «son aquellas que tienen un aroma, un perfume y un gusto agradable y están exentos de acritud y acidez. Serán astringentes claramente, y con tendencia a lo frío y lo seco». Abulcasis parece hablando un maestro de alquimia. También el geógrafo El-Ya´qoubi recuerda que en el siglo XI en el país de Stax reinaba el árbol de Minerva.
El glosario árabe del aceite es tan rico como imprescindible: acebuche (azebuch y al-zambuy), aceite (alzayr), aceituna (al-zaytuna), además de alcorques, alcuza, almáciga, almazara y alpechín, entre otras.
DE ORIENTE A OCCIDENTE
Si intentamos seguir someramente el Itinerario Cultural de los Omeyas nos sorprenderá saber que en esa larga ruta de la cuenca mediterránea no hay un solo lugar donde el olivo no forme parte del paisaje. Donde llega el agua hay olivos. La Meca, Medina, Ammán, Damasco, Palmira, Alepo, Constantinopla, Trípoli, Jerusalén, Chripre, Rodas, Creta, El Cairo, Alejandría, Túnez, Palermo, Orán, Tlemecen y Nador, entre otras.
Los olivos, campos extensos, se extienden al norte de Argelia, entre las montañas del Atlas del Tell y el litoral mediterráneo. Es un olivar que ha ido creciendo hasta el presente siglo, donde hoy se contabilizan ya más de 19 millones de árboles. Su gastronomía -como indican los expertos- está basada ancestralmente en el aceite de oliva. Pruébese el kaak de sésamo, un exquisito postre que se sirve con el té y lleva -lógicamente- aceite de oliva.
Marruecos es uno de los mayores productores tanto de aceite como de aceituna de mesa. Sus olivos se extienden desde Fez a Marraquech, y existen desde mucho antes de que los cartagineses propagaran su cultivo, ya que los bereberes ya sabían injertar el oleastro. Durante la Edad Media, Marruecos se consolidó como una de las tierras de mayor tradición olivarera y aceitera de toda la cuenca mediterránea. Este país produce más de 65,000 toneladas de aceite. Hay censados unos 40 millones de árboles.
Los gastrónomos recomiendan un plato típico que se hace con aceite, denominado tajine de cordero con habas y alcachofas.
Saltemos a Chipre, donde pueden contemplarse los restos más antiguos del mundo relacionados con la olivicultura. Estrabón habla ya de la abundancia de olivares, como los que pueden contemplarse en la bella aldea de Yeroschipos o en las laderas del macizo de Kyrenia y en las regiones de Kythrea y Tylleria. Allí, al sur de Turquía, se producen más de 13,000 toneladas de aceituna y se puede degustar una exquisita tarta de miel con aceite llamada melopina.
INUNDAR LOS SENTIDOS
Como puede observarse, el aceite inunda todos los sentidos: es un ungüento, un alimento, posee sabor, olor, textura, cura, alimenta. Como comprendieron muy pronto los egipcios, que ya describen el cultivo del olivo en los jeroglíficos, donde aparecen muchas referencias al árbol de oro. Zaid o Said -que deriva del árabe az-zaiz (jugo de aceitunas)- dio nombre a una de las ciudades más importantes de Egipto (Port Said), que es el puerto que controla el sector norte del Canal de Suez. El cultivo del olivo en este país se desarrolla hoy en día en el delta del Nilo, con una producción de 750 toneladas y más de siete millones de árboles.
Creta es otro de los lugares legendarios donde se atribuyen los primeros olivos. Esta enorme isla helena, una de las más grandes del Mediterráneo, posee una producción que supera las 90,000 toneladas y cuenta con cinco millones de árboles